El oficialismo define su rumbo: Pedro Alliana anunciaría este mismo lunes a Marco Riquelme como su dupla para 2028
La carrera hacia las elecciones presidenciales de 2028 comienza a tomar una forma definitiva en el seno del oficialismo paraguayo. De acuerdo con fuertes trascendidos en los principales círculos políticos y análisis de la prensa capitalina, el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, anunciaría este mismo lunes al actual ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, como su compañero de fórmula.
Esta decisión marca un punto de inflexión en la estrategia del partido de gobierno y destapa una serie de reconfiguraciones y tensiones internas que han dominado la agenda mediática nacional en las últimas semanas.
La apuesta por la tecnocracia y la "fórmula complementaria"
La balanza parece haberse inclinado hacia Riquelme por una estrategia de complementariedad política. Alliana ha manifestado abiertamente su intención de sumar a su proyecto un perfil "más técnico" para el Ejecutivo, dejando claro su deseo de que el candidato a vicepresidente no provenga del interior del país. El razonamiento es que Alliana ya consolida el peso político y la representación del electorado rural y tradicional.
Marco Riquelme, nieto del histórico dirigente y exsenador colorado Blas N. Riquelme, ostenta una amplia trayectoria en el sector privado y gremial industrial, encajando a la perfección en esta visión de modernización impulsada desde el Palacio de López. Esta maniobra cuenta además con el respaldo incondicional del presidente de la República, Santiago Peña, quien ha garantizado su apoyo a la decisión de Alliana, consolidando lo que diversos analistas ya denominan como el eje del "neopeñismo".
La polémica de la encuesta reservada
No obstante, la inminente designación ha estado envuelta en polémicas respecto a la transparencia del proceso interno. La definición de la chapa debía orientarse a través de encuestas que medían la popularidad de tres figuras clave: Riquelme, el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, y el gobernador de Guairá, César Sosa.
Sin embargo, fuentes cercanas al Ejecutivo han filtrado que los resultados de esta medición no serán divulgados al público, bajo el argumento de que el sondeo no será un factor determinante para la decisión final.
La apuesta por la tecnocracia y la "fórmula complementaria"
La balanza parece haberse inclinado hacia Riquelme por una estrategia de complementariedad política. Alliana ha manifestado abiertamente su intención de sumar a su proyecto un perfil "más técnico" para el Ejecutivo, dejando claro su deseo de que el candidato a vicepresidente no provenga del interior del país. El razonamiento es que Alliana ya consolida el peso político y la representación del electorado rural y tradicional.
Marco Riquelme, nieto del histórico dirigente y exsenador colorado Blas N. Riquelme, ostenta una amplia trayectoria en el sector privado y gremial industrial, encajando a la perfección en esta visión de modernización impulsada desde el Palacio de López. Esta maniobra cuenta además con el respaldo incondicional del presidente de la República, Santiago Peña, quien ha garantizado su apoyo a la decisión de Alliana, consolidando lo que diversos analistas ya denominan como el eje del "neopeñismo".
La polémica de la encuesta reservada
No obstante, la inminente designación ha estado envuelta en polémicas respecto a la transparencia del proceso interno. La definición de la chapa debía orientarse a través de encuestas que medían la popularidad de tres figuras clave: Riquelme, el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, y el gobernador de Guairá, César Sosa.
Sin embargo, fuentes cercanas al Ejecutivo han filtrado que los resultados de esta medición no serán divulgados al público, bajo el argumento de que el sondeo no será un factor determinante para la decisión final.

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