Ningún brasileño tramitó el documento exigido para cruzar el Puente de la Integración
El Puente de la Integración habilitó desde este lunes el tránsito vecinal entre Foz de Yguazú, Ciudad del Este, Presidente Franco y Hernandarias. Sin embargo, ningún brasileño gestionó el DTVF exigido para cruzar, debido principalmente a la diferencia de costos: pagan G. 234.154, mientras los paraguayos abonaron unos G. 75.000 en Brasil.
El Puente de la Integración, que une Presidente Franco con Foz de Yguazú, comenzó este lunes a recibir a vehículos particulares de residentes de las cuatro ciudades fronterizas habilitadas, pero la medida arrancó con un dato que genera preocupación: ningún ciudadano brasileño gestionó el Documento de Tránsito Vecinal Fronterizo (DTVF) exigido para utilizar el paso.
La habilitación permite la circulación de vecinos de Foz de Yguazú, Ciudad del Este, Presidente Franco y Hernandarias, siempre que todos los ocupantes del vehículo cuenten con el documento correspondiente.
Sin embargo, mientras unos 900 paraguayos ya realizaron el trámite ante la Policía Federal de Brasil y abonaron alrededor de G. 75.000, del lado paraguayo el DTVF tiene un costo de G. 234.154 para los ciudadanos brasileños. La diferencia en el precio generó malestar entre los pobladores del vecino país y, hasta el momento, ninguno se presentó ante Migraciones para solicitarlo.
Diferencia de costos genera reclamos
El esquema fue planteado para facilitar el tránsito cotidiano de los habitantes de las ciudades fronterizas, que mantienen un intenso movimiento comercial, laboral y familiar entre ambos países.
No obstante, la diferencia de costos amenaza con convertirse en un obstáculo para el uso de la nueva vía. Brasil ya planteó la necesidad de reducir el precio del documento para sus ciudadanos, considerando que el objetivo del régimen es precisamente facilitar la movilidad entre las comunidades fronterizas.
La situación quedó expuesta desde las primeras horas de funcionamiento del sistema. Mientras los paraguayos avanzaron con sus gestiones en Brasil, del lado brasileño no hubo solicitudes para obtener el documento requerido en Paraguay.
La comisión mixta encargada de analizar las cuestiones vinculadas al tránsito fronterizo todavía no se reunió para estudiar una eventual reducción de la tasa.
El escenario plantea ahora un desafío para las autoridades de ambos países: establecer un mecanismo que permita aplicar el régimen de tránsito vecinal sin que el costo del documento termine desalentando a quienes deberían ser sus principales beneficiarios.
El Puente de la Integración fue construido para descongestionar el Puente de la Amistad y mejorar la conexión entre Paraguay y Brasil. Sin embargo, la primera jornada de aplicación del nuevo sistema dejó en evidencia que todavía existen diferencias que deben ser corregidas para que la infraestructura pueda cumplir plenamente con el objetivo de facilitar el movimiento fronterizo.
La habilitación permite la circulación de vecinos de Foz de Yguazú, Ciudad del Este, Presidente Franco y Hernandarias, siempre que todos los ocupantes del vehículo cuenten con el documento correspondiente.
Sin embargo, mientras unos 900 paraguayos ya realizaron el trámite ante la Policía Federal de Brasil y abonaron alrededor de G. 75.000, del lado paraguayo el DTVF tiene un costo de G. 234.154 para los ciudadanos brasileños. La diferencia en el precio generó malestar entre los pobladores del vecino país y, hasta el momento, ninguno se presentó ante Migraciones para solicitarlo.
Diferencia de costos genera reclamos
El esquema fue planteado para facilitar el tránsito cotidiano de los habitantes de las ciudades fronterizas, que mantienen un intenso movimiento comercial, laboral y familiar entre ambos países.
No obstante, la diferencia de costos amenaza con convertirse en un obstáculo para el uso de la nueva vía. Brasil ya planteó la necesidad de reducir el precio del documento para sus ciudadanos, considerando que el objetivo del régimen es precisamente facilitar la movilidad entre las comunidades fronterizas.
La situación quedó expuesta desde las primeras horas de funcionamiento del sistema. Mientras los paraguayos avanzaron con sus gestiones en Brasil, del lado brasileño no hubo solicitudes para obtener el documento requerido en Paraguay.
La comisión mixta encargada de analizar las cuestiones vinculadas al tránsito fronterizo todavía no se reunió para estudiar una eventual reducción de la tasa.
El escenario plantea ahora un desafío para las autoridades de ambos países: establecer un mecanismo que permita aplicar el régimen de tránsito vecinal sin que el costo del documento termine desalentando a quienes deberían ser sus principales beneficiarios.
El Puente de la Integración fue construido para descongestionar el Puente de la Amistad y mejorar la conexión entre Paraguay y Brasil. Sin embargo, la primera jornada de aplicación del nuevo sistema dejó en evidencia que todavía existen diferencias que deben ser corregidas para que la infraestructura pueda cumplir plenamente con el objetivo de facilitar el movimiento fronterizo.

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